La banalidad del mal

hannah_arendt_ap_imgHannah Arendt, la biopic magníficamente interpretada por Barbara Sukowa, me hace descubrir el reportaje que escribió para The New Yorker sobre el juicio a Adolf Eichmann en Jerusalén.

Una de las ideas clave del reportaje es lo que dió en llamar La banalidad del mal. Para Arendt, Eichman es culpable de ser thoughtfulness: de negarse a pensar y emitir juicio sobre lo que está haciendo, él sólo recibe y ejecuta órdenes. Caracterizando a Eichmann como un funcionario eficiente, no como un ser guiado por el odio, hace un alegato sobre el mal como la dejadez de nuestra principal función como seres humanos: el pensamiento. Si bien existe un mal puro, que disfruta y se regocija de sus acciones, Arendt proclama que es el otro mal, el mal pequeño, la pasividad que soporta al totalitarismo, la negación del pensamiento nuestro mayor peligro como especie.

Esta idea básica (que me entretengo elucubrando que ya estaba en Brecht y de él se transmite a Heideger, y de éste finalmente a Arendt que le da nombre) me devuelve a la mente Home sen nome, de Suso de Toro. Y pienso que hay una fina línea que conecta ambos. Aunque en el libro de Suso, el protagonista sea un ser movido por el odio, de lo que trata es de reconocer el rol que tuvo en nuestra guerra civil el clima de tensión previa, la irresponsabilidad de unos pocos y la pasividad de muchos.

Programación y lingüística

¿Qué es un lenguaje de programación? A nivel lingüistico, se puede definir por su léxico (el conjunto de elementos de que está compuesto), la sintaxis (reglas para la combinación de los elementos, léxico y lexemas) y la semántica (el significado de una estructura gramatical).

Durante la última lectura en que me he embarcado, he empezado a pensar sobre esto, la lingüistica, la programación y sus similitudes. Por ejemplo, para entender la diferencia entre la sintaxis y la semántica es muy útil trazar analogías con el lenguaje natural: así pues, leyendo a Chomsky –Colorless green ideas sleep furiously– lo comprendo mejor.

 Y he empezado a desarrollar la convicción de que entender estas relaciones, nos da herramientas para estructurar mejor nuestras sentencias, y también, nuestro código. Al fin y al cabo código y lenguas versan sobre cómo estructurar mejor nuestras ideas:

The acts of the mind, wherein it exerts its power over simple ideas, are chiefly these three:

  1. Combining several simple ideas into one compound one, and thus all complex ideas are made.
  2. The second is bringing two ideas, whether simple or complex, together, and setting them by one another so as to take a view of them at once, without uniting them into one, by which it gets all its ideas of relations.
  3. The third is separating them from all other ideas that accompany them in their real existence: this is called abstraction, and thus all its general ideas are made.

— John Locke, An Essay Concerning Human Understanding (1690) (via SICP)

Programar, como escribir, consiste en controlar la complejidad de un sistema/idea, y transmitirla de un modo sencillo a otros. Porque

«programs must be written for people to read, and only incidentally for machines to execute»

— SICP, preface to the first edition

Hoy he descubierto Pay with a tweet, un servicio que como consumidor de contenidos, te permite descargar contenido (canciones, etc) a cambio de que cites a los autores en tus redes sociales favoritas y que, como productor, te permite ofrecer descargas gratuitas asegurándote de que hablarán de ello. ¿Cómo lo califico? Para empezar, creo que lo encajaría dentro del nivel de conocimiento en la pirámide del compromiso. Como segunda reflexión, es posible que, como apuntaba Julen en un comentario a Ester, éste no sea más que uno de los nuevos (y me imagino múltiples) intermediarios que pueden aparecer en una economía directa.

Espacio Económico Comunitario

Uno de las preguntas clave que me ha motivado a iniciar esta investigación es: ¿cómo funciona una Comunidad del Bienestar? En realidad, todo el blog giraría en torno a eso y, además, la respuesta tendrá ciertamente un componente identitario; pero la discusión que me gustaría iniciar con esa pregunta gira en torno a la base material de la comunidad, el Espacio Económico Comunitario. Y, en este momento, me imagino que tiene 2 ejes: uno interno, sobre las estructuras y toma de decisiones que gestionan la riqueza comunitaria (un bien escaso), y otro externo, que velaría porque la comunidad continúe generando riqueza suficiente en el mercado para proveer de bienestar a los suyos.

Bien, y ahora que ya he esbozado el árbol conceptual de lo que me preocupa en torno a la Comunidad del bienestar… pongámonos manos a la obra.

La importancia de llamarse Comunidad

Si bien parece claro que el espacio económico ha sido resquebrajado por la crisis de las escalas, hasta el post de María hace unos días no me habia dado cuenta de que la identidad también sufre de escala. No lo había pensado, al menos no en esos términos, pero es lógico, es la otra cara del desarrollo de internet y la reducción de costes del transporte global. Viajamos nosotros u otra gente viaja y nos lo cuenta, hay mestizaje pues. A través de internet nos llegan mitos de otras regiones y lugares. Crecemos con esa amalgama. Y es así cómo el estado pierde su poder simbólico.

De las cenizas de esa destrucción nace la necesidad de la creación. Y no es que no lo estemos haciendo ya: las historias que leemos, las pelis o series que consumimos son relatos morales, esconden modelos de organización y roles sociales. Los superhéroes de cómic son también una mitología. El problema es que no lo creamos nosotros, nos viene dado.

¿Y cómo se construye una identidad? Es algo para lo que no estoy preparado a responder todavía de modo consciente. Pero intuitivamente creo que existen 2 planos: la mitología y la ritualidad. La primera definiría las normas y modelos sociales; la segunda, los escenificaría.

Los mitos tienen un significado y función muy clara, no son sólo historias:

Generalmente, el mito es la verdad rumorosa de los jodidos, los vencedores tienen la televisión en cadena nacional ( … ) La leyenda de la peregrinación a la búsqueda de Aztlán, Wyatt Earp en el OK Corral, los poemas de Byron y Espronceda, las aventuras de Sandokan y los Tigres de Malasia, el día en que papá se le puso enfrente a su jefe y lo mandó a chingar a su madre, las canciones donde aparecen tres jinetes en el cielo (Dios, Zapata y Jaramillo), Pedro Infante de pobre reivindicador, no son una colección de material de mentiras, son otra cosa, algo esencial: son nuestras vidas.

— Paco Ignacio Taibo IItexto completo.

Y la ritualidad es el pegamento de la cohesión social:

«Confucius argued that under law, external authorities administer punishments after illegal actions, so people generally behave well without understanding reasons why they should; whereas with ritual, patterns of behavior are internalized and exert their influence before actions are taken, so people behave properly because they fear shame and want to avoid losing face. In this sense, “rite” is an ideal form of social norm.»

— Creación, Gore Vidal.

La tarea de esta serie es investigar qué significa Comunidad del bienestar. Como avanzaba en los inicios, intuyo que existen 2 grandes áreas que desarrollar: identidad + condiciones materiales. La construcción de una identidad propia actuaría a nivel cohesión interna del grupo así como relato de futuro, el sueño por el que vivir. Las condiciones materiales, bueno, sin eso no se puede hablar de sustitución del estado.

Para no separarnos de la realidad, es necesario reconocer que, en este período de transición, veremos modelos mixtos estado/comunidad. Pero también que no empezamos de cero, que la Comunidad del bienestar es heredera de una larga tradición.

Communia

El punto de partida de este blog es la asunción de que la descomposición de las instituciones tradicionales del capitalismo (estado, empresa, mercado y propiedad) no es producto de la crisis, si no que ésta, es uno más de sus reflejos, de sus estertores.

Los futuros que vienen apuntan a la importancia central de la comunidad como agente de provisión de bienestar social. No es que sea esto tampoco una novedad, siempre ha existido a nuestro alrededor y es fácil de reconocer: grupos cooperativos que garantizan la movilidad laboral y las rentas de los trabajadores (a pesar de los adelgazamientos), cárteles con unos beneficios netos que les permiten crear una red transnacional de bienestar, organizaciones religiosas paraestatales que actúan donde no llega el estado fallido, etc. Quizás la novedad del argumento radica en aceptar que 1) la comunidad pasará a ser el agente central de la cohesión social sustituyendo al estado y 2) que esos ejemplos son avanzadillas de mundos posibles, que esconden en su base embriones de relaciones sociales.

Todos ellos generan suficiente riqueza para sustituir, en muchos casos por completo, las funciones del estado. De igual modo que el estado y el mercado hicieron al sustituir a las formas previas de cohesión social, a pesar de que esta transición no fuese planificada, inmediata ni indolora:

La mayoría de la gente tal vez espera el surgimiento de una nueva forma de organización liderada por “buenos chicos” que “obran bien” y, gracias a ello, prosperan y se afianzan. Pero la historia no respalda esta opinión. El grupo más destacado de esta nueva forma de organización está constituido a partes iguales por descontentos, irresponsables y oportunistas avispados, ansiosos por beneficiarse de nuevas formas de maniobrar, explotar y dominar.

Hace muchos siglos, por ejemplo, con el surgimiento de las formas jerárquicas de organización, que desplazaron a las formas tribales consultivas tradicionales, aparecieron en diversas partes del mundo caciques despiadados proclives a la conquista militar, así como sociedades secretas violentas dirigidas según el rango, mucho antes de que la forma jerárquica madurase a través de la institucionalizaciíon de los Estados, imperios y sistemas burocráticos y administrativos profesionales.

Asimismo la expansión inicial de la forma de mercado hace sólo unos siglos, se vió acompañada de una prole de usureros, piratas, contrabandistas y monopolistas que intentaba eludir los controles del Estado sobre sus empresas y ganancias.

Redes y guerras en red, Arquilla y Ronfeldt

Con ese punto de partida, ante el reconocimiento de que los chicos buenos necesitan un nuevo relato y realidad, surge Communia. Para investigar posibles respuestas a la pregunta: ¿y ahora qué? Y, lo más importante, ¿cómo?