Anaco dun poema maior de Brecht. Éste faime recordar que só se equivoca aquel que actúa.
[...]
Frente a los irreflexivos, que nunca dudan,
están los reflexivos, que nunca actúan.
No dudan para llegar a la decisión, sino
para eludirla. Las cabezas
sólo las utilizan para sacudirlas. Con aire grave
advierten contra el agua alos pasajeros de naves hundiéndose.
[...]
¿De qué le sirve poder dudar
a quien no puede decidirse?
Puede actuar equivocadamente
quien se contene con razones demasiado escasas,
pero quedará inactivo ante el peligro
quien necesite demasiadas.
[...]
Bertolt Brecht, Loa de la duda. 1932
Pingback: O bazar de nes » O Estarivel xa está no forno