The pleasure of finding things out

This was the first book listening experience that I’ve actually finished. Sean Runnette‘s voice was adequate for setting the tone and rhythm – actually, sometimes I felt I was listening to Feinmann himself!

Having read Surely You’re Joking, Mr. Feynman!What Do You Care What Other People Think? and some other papers/videos, most of the stories in the book I already knew, but it had some new material that made it interesting nonetheless. This is more mathematical/physical intense than the others, probably because it’s mostly focused on the scientific and less in the human Feynman – but also because many chapters are directly transcribed from conferences he gave. It’s also worth noting that, unlike the other two, this book was published without Feynmann intervention: it’s published 10 years after his death.

If I had to choose only a Feynman book I’d choose Surely You’re Joking, Mr. Feynmann! It’s better edited and has more variety. Then, if you are hungry for more, What do you care what other people think? contains new stories. I liked this one, but I doubt it’s a good introduction to Feynmann lifestyle, work, values, and character.

Code simplicity

 

I’ve just finished the book Code Simplicity. It presents a framework for thinking about software development in the form of laws and rules. It’s short but comprehensive. From my experience, the laws and rules hold true. I think the book has value as an overall perspective of what’s important in software development, and there are some chapters that are really spot on: for example, the equation of software design – something that I’ve already included in my glossary and plan to expand.

Code Simplicity doesn’t intend to land the laws and rules to something actionable, though. I’m at a point in my career where I’m focused on consolidating and reflecting upon how to achieve simplicity in software design – that means that I crave for specifics so I can compare them with mine.

As a cross-recommendation, if you are interested in learning about the laws of software development in a manner that is actionable, I’d suggest reading the Beck’s trilogy: Extreme Programming Explained: Embrace Change, Test Driven Development: by example, and Implementation Patterns. Those three books make a great combination of macro-forces (at a project level) and micro-forces (at a coding level) in software design. They were fundamental in consolidating my experiences as a programmer, so I’m highly biased towards them.

Hat tip for the Code Simplicity recommendation: Nikolay.

Por no mencionar al perro

¿Puede un libro ser a la vez una comedia de enredos, una novela de detectives, una sátira ambientada en la época victoriana y una obra de ciencia ficción? Todo eso, y más, es “Por no mencionar al perro” de Connie Willis.

De esta autora había leído Oveja Mansa. Aunque son libros y temáticas distintas, hay ciertas reflexiones compartidas; por ejemplo, las que tienen que ver con los sistemas complejos y la teoría del caos, reflexiones sobre si el progreso y la Historia es causal o casual. Quizás se deba a que las dos novelas han sido escritas durante el mismo período y Connie Willis no es inmune a la obsesividad que conlleva el aprendizaje sobre un tema (Spielberg hizo varias películas muy seguidas sobre los extraterrestres o la segunda guerra mundial, Stephenson amortizó su tiempo de investigación sobre mitología sumeria y griega en varios libros, etc). Ambas comparten también cierta manera de tejer el argumento que definiría como característica de Willis: su interés por los usos/modas/costumbres en distintos momentos históricos, las aventuras basadas en situaciones cotidianas y una escritura ligera que saca lo mejor de las comedias románticas.

¿Qué se puede decir de esta novela sin destripar la gracia del argumento?

Para empezar, que está ambientada en el año 2.057, donde existe una máquina de viajes en el tiempo que usan sólo los historiadores de Oxford porque no es rentable para nada más. Luego, que los historiadores Ned Henry y Kindle necesitan deshacer una paradoja temporal, de ésas que a la que despistas modifican el curso de la Historia de tal manera que provocan que los nazis ganen la 2ª guerra mundial, por ejemplo. Las paradojas temporales tienen un papel principal en esta novela; sin embargo, con lo que he disfrutado de verdad es con la aparición estelar de la Luftwaffe y la RAF, con el proyecto de reconstrucción de la catedral de Coventry que habría sido vendida primero a una secta espiritista y luego sustituida por un centro comercial, con el viaje que supone leer sobre la sociedad victoriana del siglo XIX durante la segunda revolución industrial o con los paseos en barco por el Támesis que son en sí mismos una road-movie.

Aunque es una novela larga con varios tirabuzones en el argumento, se hace entretenida gracias a la fina ironía y sátira que impregna el estilo de Connie Willis, así como a su capacidad para sacar jugo a los tópicos del género detectivesco y romántico. Quizás no me arrancó tantas carcajadas como en Oveja Mansa, pero sí me puso de buen humor.

Si eres fan del Ministerio del Tiempo o te gustó la película About Time, es probable que también disfrutes de esta novela donde la Historia es un personaje más. Por no mencionar al perro.