En la TechBusinessWeek: poder hacer cosas

En la TechBusiness Week, también estuvo presente Jesús Rubio, de la Dirección General de Telecomunicaciones y SI de la Junta de Extremadura.

Desde un principio explicó su experiencia como pioneros en utilizar el software libre en su comunidad y sus razones, que eran principalmente 2: costes y soberanía (algo de lo que ya llevamos tiempo hablando, aunque siempre imponga que te lo recuerden los protagonistas):

Además de eso, explicó diversas iniciativas:

De su ponencia rescato la explicación de la importancia del software libre (la transcripción que sigue no es literal):

En Extremadura, con la apuesta por el Software Libre nos dimos cuenta de nuestra realidad. Había personas que querían hacer cosas. Había personas que sabían hacer cosas. Pero esas personas no podían hacer cosas. Ahora, el modelo asociado al software libre les deja hacerlas.

Porque tener tan claro dónde encaja el modelo y decirlo con esa claridad es garantía de éxito.

En la TechBusiness Week: paradigmas disruptivos

Hoy he estado en la sesión matinal de la TechBusiness Week invitado por Javi Vázquez.

He llegado tarde a la presentación de Antoni Saldaña, por lo que no podría hacer un resumen explicativo. Sin embargo, la de Javi me la he visto entera y -a pesar de lo que él diga- me ha gustado el enfoque disruptivo que le ha dado.

Castells, cuando explica en qué consiste la novedad de la sociedad red y la era de la información respecto a lo anterior (sociedad industrial), utiliza el mismo concepto, aunque desde otras fuentes. En la obra de Himanen, La ética hacker y el espíritu de la era de la información [PDF], Castells escribe un epílogo sencillamente maravilloso donde expone las tesis de Khun sobre el cambio disruptivo.

Básicamente, el argumento que Khun desarrolla en su Estructura de las revoluciones científicas es que el paradigma científico normal es capaz de integrar en su interior pequeñas anomalías hasta que son tales las contradicciones a las que debe enfrentarse, que se da un salto cualitativo y emerge un nuevo paradigma científico.

Una vez explicado esto, Castells dice:

El proceso de transición histórica avanza con la absorción de las formas sociales precedentes por las nuevas y emergentes, de modo que las sociedades reales son considerablemente más confusas que los modelos que construimos con fines heurísticos.

¿Cómo sabemos que un paradigma dado (por ejemplo, el informacionalismo) es dominante respecto a otros (por ejemplo, el industrialismo)? La respuesta es sencilla: por su rendimiento superior en cuanto a acumulación de riqueza y poder.“

Y ésa es la clave de la charla de Javi Vázquez. Una vez asumido que el modelo propuesto por el software libre es disruptivo, la necesidad de abrazarlo como motor de riqueza es ineludible. Porque como hablamos hace algunos meses:

“Lo que estamos a defender es una sociedad basada en el conocimiento como actividad económica principal. Una sociedad que desarrolle su calidad de vida, su bienestar, alrededor de la explotación de ese conocimiento, de la innovación y la colaboración sobre él.

Y el software libre es una herramienta que, de forma natural, se integra con ese objetivo, se alinea con esa estrategia para alcanzarlo, porque responde a esa fórmula de colaboración y de trabajo.

No es una cuestión de defender el software libre, sino de defender una sociedad basada en el conocimiento.

Éso es exactamente lo que defendemos: poder hacer cosas, poder crear riqueza.

Tipos de licencias de software (libre)

Para que un software se considere software libre debe cumplir las 4 condiciones de la Free Software Foundation (o, similarmente las 10 directrices de la Open Source Initiative). De cualquier otro modo, no lo será.

Pero en lo que respecta al licenciamento del mismo podemos destacar algunas diferencias con importantes consecuencias prácticas y filosóficas. Se pueden destacar 2 categorías principales de licencias libres:

  • Licencias Permisivas: permiten la creación de trabajos derivados cambiando las condiciones de la licencia (por ejemplo, coger el código y crear a partir de él un producto cerrado). Ejemplo: BSD.
En este punto emergen 2 preguntas principales y los debates que las siguen:
  • ¿Qué licencia es más libre? ¿La que garantiza la libertad a los usuarios en las sucesivas modificaciones (copyleft)? ¿O la que garantiza la libertad a los desarrolladores (que podrían así integrar y distribuir código con licencias libres y propietarias)?
  • ¿Cual es la mejor elección de cara a garantizar la existencia del procomún? ¿Podría con las licencias permisivas darse el problema de los free-riders (o la tragedia de los comunes) en el software?
Lo único que sabemos en la actualidad es que con la GPL (principal exponente de las robustas) se licencia el 65% de los proyectos de Freshmeat, y con la licencia BSD (como licencia permisiva principal) en torno al 6% (sumando bsd original y modificada). Y que a partir de código BSD se ha seguido desarrollando muchos proyectos libres desde hace 20 años.

Por ello, no es descabellado pensar que a pesar de existir la posibilidad de realizar proyectos cerrados a partir de licencias permisivas (y, como en un juego de suma cero, ello podría redundar en menoscabo del software libre), los incentivos para hacerlos abiertos son tales que -de momento- no tenemos el problema de los free riders en el mundo del software.

Para próximos posts (o como contribuciones vuestras a éste ;D) queda pendiente un análisis de los paquetes Debian con una y otra licencia, o incluso la cantidad de código licenciado con una y otra.

Transversalmente a estes 2 términos, se pueden analizar las licencias según sean o no compatibles entre sí. Nosotros, las analizaremos según sean o no compatibles con la GPL:

una licencia se considera GPL-compatible cuando no añade ninguna restricción adicional a las impuestas por ésta.

Como consecuencia práctica se tiene que el código con una licencia no compatible con la GPL, no puede integrarse con código GPL.

Tanto las licencias robustas como las permisivas pueden ser gpl-compatible (o no). Probablemente, uno de los casos más famosos es el de la licencia BSD. La BSD original, tenía como restricción adicional a la GPL que:

3. All advertising materials mentioning features or use of this software must display the following acknowledgement: This product includes software developed by the University of California, Berkeley and its contributors.

Aunque pueda parecer demasiado estricta la GPL-compatibilidad, no olvidemos que pretende ser una licencia, un mecanismo legal al que aferrarse. Por lo tanto, aceptar la anterior restricción suponía abrir legalmente la puerta a otras restricciones similares.

Siendo así, el código BSD no era GPL-compatible y no podía integrarse con ningún código de este tipo. Por ello se creó la licencia BSD modificada que elimina esta restricción, haciéndose de ese modo GPL-compatible (dando soporte legal a la integración con código GPL).

Con este post, espero haber aclarado el mapa de conceptos de licencias libres y su terminología.

Y como ejercicio final para comprobar lo que has aprendido, puedes intentar descubrir qué tipo de licencia tiene la distribución Jesúx 😉 .. y postearlo en los comentarios si lo deseas 😀

De aspectos legales

Luego de las primeras sesiones sobre historia y contexto del mundo libre, la pasada semana nos tocó una de aspectos legales. Esta vez nos acompañaron Gregorio Robles y Juanjo Amor (blog).

Aunque ya tenía nociones de los problemas clave que engendra un sistema de patentes que no funciona (resumen en español [PDF]) en la era digital y la economía de la información, me han servido las sesiones de trabajo para trasladar los conocimientos al caso específico del software. Y recobrar de alguna manera el espíritu free frente al únicamente open-source.

Como ejercicios prácticos hemos realizado un debate sobre la idoneidad de la GPL v3, analizamos la Cristian Software Public License (licencia de la distribución Jesux: “a new Linux distribution for Christian hackers” 😉 ) y el simulacro de 2 juicios.

La sesión del sábado fue la más divertida. Fue entonces cuando realizamos los juicios. En el primero (yo estaba como jurado) se trataba de defender o fiscalizar la validez de la frase:

La GPL es la única licencia de software libre de verdad porque garantiza no sólo la libertad actual sino también la futura.

Roberto y Pablo lo tenían difícil como defensores… y un apabullante 0-6 se impuso en contra de la frase (y sí, estábamos en clase de un máster en software libre aunque no os lo creáis :P). La lucha semántica fué determinante: la GPL no es la “única”. Nacho y Javier se impusieron con relativa facilidad. En posteriores iteraciones, modificamos la postulación de la frase y las posturas variaban, y seguíamos discutiendo los conceptos aprendidos durante las anteriores sesiones.

Ya en el segundo juicio, Andrés E. y yo mismo tuvimos que defender la validez de la frase:

“Hay que adaptar las licencias a las normativas nacionales para asegurar su validez legal.

Partimos de un 2-2-2 (a favor-indecisos-en contra).. y acabamos en un 3-1-2 que nos dió la victoria! .. aunque con las reservas oportunas. Adrián y Pedro fueron unos rivales difíciles de batir 😀

Al final, nos lo pasamos muy bien y aprendimos lo fundamental sobre los aspectos legislativos y sus implicaciones prácticas. Qué hay que tener en cuenta a la hora de evaluar las distintas licencias.

Así, con estas 2 sesiones presenciales que llevamos (y el trabajo on-line) tenemos cubierta una primera fase de contexto del movimiento. Las siguientes serán de aspectos técnicos y económicos.

Primera semana

Mañana empieza la segunda semana del máster en software libre y aún no he dicho nada de la primera 🙁 Aún aterrizando en Coruña y sin conexión en casa.. se hace difícil actualizar y resumir cuando uno apenas tiene tiempo para digerir debates y lecturas.

En un principio, Ismael Alfaro (de Caixanova) y Chema (de Igalia y coordinador del máster) hicieron las presentaciones de rigor. Sólo entonces pudimos escuchar a los ponentes del primer día.

Lo que puedo decir de momento es que la charla de Jesús Barahona (del grupo de investigación Libresoft) ha sido muy buena, no pude ni siquiera pestañear. Aquí la tenéis… pero lo realmente interesante es oir a Jesús contando:

Por otro lado Israel Herráiz (también de LibreSoft) nos ha contado (y así lo pudimos practicar) que las asignaturas se plantean como mini-proyectos y estaremos usando en todas ellas las herramientas básicas de la comunidad como sistemas de cvs, bugzilla, listas de correo, … aprender haciendo.

Durante las clases se habla en español (excepto cuando vengan los ponentes). El resto de interactuación (listas de correo, material, trabajos, …) trataremos de hacerla en inglés, puesto que es una buena forma de sacarle en polvo a la lengua franca en el mundillo del software libre.

Y como se trata de aprender también en comunidad y dejar libres los materiales.. a título personal me he propuesto 2 cosas:

Los etiquetaré con el tag “freeswmaster” para que sean de fácil acceso. Lo demás (artículos, debates, ponencias, …) trataré de resumirlo en el blog. Será éste un lugar donde condensar lo aprendido.

Comienza el máster

Hoy comienza el Máster en Software Libre. En unas pocas horas estaremos con Israel Herráiz y Jesús González Barahona (del grupo de investigación de la URJC LibreSoft); también con Chema Casanova y otra gente de Igalia. Esto promete, aunque mi emoción nunca la pude ocultar. Tampoco mis razones.

Y en esas estamos mientras Andrés E. (otro masterando) está cogiendo un tren hacia Coruña y calentando motores… su último post es realmente clarificador. Creo que aprenderé mucho este año.. y no sólo en clase. Mucho me temo que se alarguen demasiado los cafés. Habrá que pedirlos sólos. Largos.

Me presento. Yo también soy Andrés. Andrés M. Y en este blog trataré de ir dando cabida a los previsibles debates sobre el software, su construcción, filosofía, también recetas técnicas. Pero no sólo de software vive el hombre. Y el software libre es apenas la avanzadilla de un cambio estructural mayor.

De todo ello hablaremos. Al menos, se intentará.

Punset e os cambios

 Sólo la hipótesis de que el cambio técnico evoluciona más rápidamente que el social y éste, más rápido que la programación mental de las gentes, parecería razonablemente asumible.

Con no ser mucho, esa componente deslavazada de una teoría general del cambio basta, sin embargo, para intuir que los desfases en los ritmos técnico, social y mental deben, forzosamente, someter a tensiones sin fin a los protagonistas del acontecer histórico.

Forzar las innovaciones técnicas del siglo XXI en esquemas de organización social característicos del siglo XIX, cuando las mentalidades no están todavía programadas para ninguno de los dos, sino para la Edad Media, es el objetivo concreto de la acción política.

— Eduardo Punset; XLSemanal, 23 sept 07

Homes libres e modos de dirixir

«Habiendo sido criado en una familia que tenía siervos, me incorporé a la vida activa, como todos los jóvenes de mi época, con una gran confianza en la necesidad de mandar, ordenas, regañar, castigar y cosas semejantes. Pero cuando, en una etapa temprana, tuve que manejar empresas serias y tratar con hombres libres, y cuando cada error podría acarrear serias consecuencias, yo comencé a apreciar la diferencia entre actuar con base en el principio de orden y disciplina y actuar con base al principio del entendimiento. El primero funciona admirablemente en un desfile militar, pero no sirve cuando está involucrada la vida real y el objetivo sólo puede lograrse mediante el esfuerzo serio de muchas voluntades convergentes.»

— Memorias de un Revolucionario, autobiografía de Kropotkin