Traducción de un libro a 12 manos: personas y tareas (II)

Segundo post sobre el making-of del proyecto poss-gl. Si el primero contaba los procesos e infraestructura detrás del proyecto, éste versa sobre las personas y su día a día.

Si en el anterior capítulo se explicaban las bases que ideamos para dar soporte al proyecto, en éste explicaremos el día a día de los roles que participaron en el proyecto.

Programación/infraestructura

Estas tareas fueron realizadas en una primera etapa. Básicamente consistió en:

  • tener una web que mostrase estadísticas del avance de la traducción: se escribieron unos scripts en python y bash que me permitían generar las gráficas y mantenerla actualizada de un modo muy sencillo.
  • configurar la lista de correo y programar la web.
  • otros scripts para tareas varias: sacar información de los xml y generar los po, …

Traducción

Los traductores fueron los verdaderos héroes del proyecto. Hasta 12 personas que no se conocían previamente trabajando colaborativamente sobre un mismo texto. Impresionante. Cada uno de ellos, además, usó las herramientas que mejor se adaptaban a su perfil:

  • la mayoría traducían usando gtranslator y archivos PO
  • otros con herramientas ofimáticas como openoffice, generando archivos ODT

El proceso fue coordinado todo por la lista de correo. Se envió una lista inicial de capítulos y cada uno fue cogiendo el que más le apetecía. A medida que se unía más gente al proyecto o se acababa un capítulo, cogías el siguiente. Este proceso “on-line” lo complementamos con algunas quedadas presenciales -nuestras xantanzas!– donde, además de traducir, comíamos juntos, veíamos la fórmula1 o nos echábamos unas risas.

Integración

Mi rol como integrador consistía en mantener actualizada la última versión de los contenidos, donde centralizábamos las últimas versiones. Mis tareas eran dos:

  • Velar porque con cada nueva integración no se perdiesen los cambios anteriores.
  • Introducir en el sistema las aportaciones de traductores que nos enviaban archivos ODT, no en formato PO. Un copy-paste no muy agradecido, pero que aseguraba que el número de traductores podría ser mayor (ya que no tenían que saber usar git ni gtranslator).

Revisión del texto

Evidentemente, un texto traducido a 12 manos no tiene una voz única. Para tratar de hacer que no se notase demasiado esa disparidad, tomamos una serie de medidas:

  • Aunque no realizamos un glosario estricto, la lista de correo servía para compartir por la lista de correo dudas y reglas generales de traducción.
  • El texto final fue revisado por Roberto Vieito en un maratón de 3 días una vez acabamos. Yo lo leí también en diagonal para detectar errores garrafales. Además, con el libro impreso, volvimos a echarle una ojeada.
  • Como no nos parecía suficiente, contratamos a un traductor jurado por la consellería de educación para hacer posteriormente la tarea general de unificación de estilo y corrección de grandes errores. Por suerte para nosotros, este traductor, Juan Álvarez, también había sido participante como voluntario en el proyecto, por lo que ya lo conocía internamente.

Maquetación

Una vez traducido y revisado 100%, generamos el archivo ODT y tocaba ponerlo bonito para la imprenta. Hicimos una llamada a la participación en la lista de correo del proyecto y nos pusimos a maquetar: de nuevo, cada uno se asignaba un capítulo y lo anunciaba por la lista de correo. Lo importante de este proceso para mí fue que teníamos unas normas claras y aplicables de modo sencillo. Como bases usamos las opciones que vienen por defecto en openoffice: títulos iban con el encabezado 1, los subtítulos con el 2, etc. Esto permitió que un proceso tedioso y tendente a errores fuese … un poquito menos tedioso y tendente a errores 🙂 La revisión final que hicimos sobre el texto completo arrojaba fallos mínimos que pude corregir yo mismo sin dedicarle mucho tiempo a mayores.

Gestión de los proveedores

Gracias a la subvención que conseguimos de la Xunta de Galicia así como la financiación que nos aportó la empresa Igalia, pudimos abordar cosas como: diseñar una web en condiciones, imprimir varias decenas de libros o contratar a un revisor jurado por la xunta para darle un repaso y un poco de coherencia al texto.

Para el proyecto supuso un reafirmación de que estábamos haciendo las cosas bien, pero también una carga con tareas no muy agradecidas: presentar subvenciones, seguimiento de proveedores, justificación, etc consumen un valioso tiempo, que fue necesario realizar. Por suerte, y gracias al empeño y desempeño de Roberto Vieito logramos hacerlo de un modo excelente.

Resumen

A grandes rasgos, así funcionábamos. Se podría decir que existimos a través de la lista de correo, que servía a la vez de local social, tablón de anuncios y teléfono de emergencia. Nos dotamos además de procesos e infraestructura sencillo, enfocados a no molestar en la tarea principal: traducir colaborativamente el proyecto.

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