Una visita al Cooper-Hewitt

Una reflexión sobre la visita a este museo de diseño, que no sólo me ha entretenido, sino también educado.

Aprovechando mi reciente visita a Nueva York para el CB15, hice una parada en el Cooper-Hewitt. Además de la mejor colección permanente de diseño de todo Estados Unidos, tenía un par de exposiciones que me interesaban: Pixar: the design of story y How posters work.

El Cooper-Hewitt

El museo nace de iniciativa privada, impulsado por las nietas de Peter Cooper bajo la tutorización de la Cooper Union for the Advancement of Science and Art, que nació como el primer club y luego universidad pública de Estados Unidos. La historia de este político, inventor e industrial es interesante por sí misma, al igual que la del Cooper Union.

Se dice que Sarah, Eleanor y Amy tomaron la inspiración del VAM londinense, fundado a mediados del siglo XIX, durante la revolución industrial y, al igual que éste, nace con el encargo de extender la cultura del diseño en el país.

El museo en sí es pequeño, aunque la colección se podría decir que tiende a infinito. Tienen, pues, un problema y las soluciones que han diseñado para resolverlo son interesantes. Por un lado, en su web, tienen una sección llamada “Object of the day” que destaca uno de los objetos de la colección. Permite, además, buscar objetos relacionados por ciertas temáticas y etiquetas.  En el museo, esta exploración se puede hacer mediante la mesas digitales y otros dispositivos donde juegas con formas, la inmersion room, etc:

Pero quizás lo más interesante del museo sea la experiencia pre y post-visita. Esto es algo que he visto por vez primera en el Cooper-Hewitt. Con la entrada, generan un código único para tu visita que luego puedes ver online. Durante tu visita, puedes guardar elementos en tu cuenta online interactuando con un bolígrafo digital que recibes con la entrada: con él puedes usar las mesas digitales para hacer tus propios diseños (dibujos de personajes de Pixar, muebles, etc), seleccionar objetos durante la visita, etc. Al llegar a casa, te conectas con el código que te han dado y puedes ver todo lo que has guardado.

Por otro lado, ciertas exposiciones como la de How Posters Work, tienen una experiencia pre-visita inmejorable.

Las exposiciones

Las expos temporales fueron de lo más divertido. Quizá la de Pixar sea la más atractiva para el público general por lo que significa aprender e interactuar con los personajes de pelis que nos han enamorado. Actividades para diseñar tus personajes, herramientas para entender el proceso de diseño de Pixar, etc. Aunque a mí, sólo por ver la evolución gráfica o las inspiraciones que tuvieron para diseñar los escenarios de Los increíbles ya habría valido la pena. Además de ver todas sus pelis he estudiado cómo trabaja Pixar así que puede que no sea muy objetivo.

Lou Romano, colorscript, "The Incredibles," 2004. Digital painting.

Sin embargo, originalmente la visita la planifiqué por la exposición How Posters Work, de Ellen Upton. La exposición está organizada en torno a ideas y conceptos claves de diseño gráfico, no por cronología o familias, es decir, está orientada al aprendizaje y la transmisión de conocimiento. Para incidir en esto último, han creado un MOOC donde la propia comisaria ejerce de guía e introduce los conceptos más relevantes.

howposterswork_color

Como aprendiz de diseño, tener un contexto previo de los objetos que voy a visitar me ha ofrecido una experiencia más profunda y enriquecedora. El arte y los museos pueden tener un fin distinto al mero regocijo del alma, pueden también servir para nuestra educación y crecimiento.

2 thoughts on “Una visita al Cooper-Hewitt”

Leave a Reply